INFECCIONES DE TRANSMISIÓN GENITAL (ITG) 

QUÉ SON?

Son infecciones (invasión de un organismo por microorganismos como bacterias o virus), que se transmiten a través del contacto con genitales o entre genitales. Empleamos el término ITG, al clásico ETS (enfermedad de transmisión sexual) porque el término “enfermedad” abarca muchas más cosas que las infecciones y porque las prácticas “sexuales” abarcan mucho más que los contactos entre genitales.

Puede darse la posibilidad de transmisión de una ITG si:

  1. Al menos una de las personas tiene una infección, aunque no lo sepa.
  2. Se realiza una práctica con contacto genital (penetración vaginal, anal o buco-genitales).
  3. No se utiliza método de barrera (como preservativo masculino, femenino o bandas de látex).

Las infecciones son una posible consecuencia de los encuentros eróticos que pueden ocurrirle a cualquier persona (independientemente de su sexo, edad, del tipo de relación de pareja que tenga, de la orientación del deseo, etcétera).

En España, la mayoría de infecciones tienen cura o tratamiento, por lo que, incluso con una infección, las personas siguen viviendo su vida.

 

CUÁL ES LA CAUSA?

Las infecciones pueden deberse a:

  • Bacterias (clamidia, gonorrea, sífilis y vaginosis).
  • Virus (hepatitis B y C, herpes simple, papiloma humano y VIH).
  • Hongos (candidiasis).
  • Parásitos (pediculosis y tricomonas).

 

CÓMO APARECEN?

  1. Existen infecciones sintomáticas, es decir, que presentan síntomas si se han producido. Estos síntomas pueden estar:
  • En los genitales:
    • Úlceras, una o varias heridas redondeadas, más o menos superficiales.
    • Uretritis, inflamación de la uretra que puede estar acompañada de dolor, escozor o molestias al orinar o secreciones atípicas.
    • Vulvo-vaginitis: inflamación de vulva y/o vagina; puede aparecer picor, escozor (al orinar o durante la penetración) y generalmente cambios en el flujo vaginal (cantidad, color y olor).
    • Cervicitis: inflamación del cuello del útero. Puede producir dolor o sangrado en la penetración vaginal y cambios en el flujo vaginal, aunque frecuentemente no produce síntomas y es necesaria una exploración para observarlo y realizar un diagnóstico.
    • Verrugas genitales o condilomas.
  • En otros órganos:
    • Faringitis y/o lesiones en la cavidad bucal, debido a las prácticas boca-genitales (felaciones o cunnilingus).
    • Infecciones ano-rectales, por prácticas de penetración anal.
    • Afectaciones generales tales como fiebre, malestar general o dolor articular.

Las infecciones sintomáticas más frecuentes son sífilis, gonorrea, clamidia, herpes simple, algunos tipos de papiloma humano, candidiasis, tricomonas y pediculosis. No obstante, pueden no mostrar síntomas durante periodos de tiempo variables (latentes), especialmente en las mujeres.

Por ello, suele ser recomendable realizar pruebas específicas siempre que existan prácticas con penetración vaginal, anal o bucogenital sin el uso de un método de barrera.

 

2. También existen infecciones asintomáticas, es decir, que no van a mostrar síntomas hasta pasadas décadas. Las más frecuentes son las infecciones por VIH, hepatitis B y hepatitis C y algunos tipos de papiloma humano. En estos casos, también resulta aconsejable realizar pruebas específicas siempre que existan prácticas con penetración vaginal, anal o bucogenital sin el uso de un método de barrera.

 

3. Por otro lado, hay algunas infecciones mixtas, que suelen deberse a otras causas, pero también pueden ocurrir por contactos genitales. Son las frecuentes candidiasis y vaginosis. Infecciones vaginales por alteraciones de la flora vaginal porque se ha estado enferma, por ciertos antibióticos, por periodos de estrés, por lavados vaginales, etc.

 

4. Existen prácticas (como besos, abrazos y contacto físico) que pueden transmitir otras infecciones como la mononucleosis, la gripe simple o la escabiosis (sarna), por lo que a veces se las clasifica como “de transmisión sexual”.

 

5. A veces, síntomas de ITGs (uretritis, úlceras, fluidos raros) que pueden deberse a otras infecciones. Por ejemplo, la cistitis puede provocar uretritis, si se infectan heridas genitales, pueden parecer úlceras similares a sífilis o gonorrea, etc. No siempre que aparezcan síntomas genitales tiene que ser una ITG.

 

6. Por último, los genitales pueden tener alteraciones y afecciones propias de cualquier tejido, como vellos que se infectan, heridas y roturas por lesiones, etc. que tampoco tienen por qué deberse a una ITG.